EL BAILE


EL ESPECTÁCULO

Inspirada libremente en Le bal de la compañía del Théâtre du Campagnol (dirigida por Jean-Claude Penchenat), obra estrenada en 1981 y que dos años después Ettore Scola llevó al cine, Mathilde Monnier y Alan Pauls crearon una nueva pieza anclada en la historia de Argentina desde 1978 hasta nuestros días. Un espectáculo de danza más que una obra de teatro, con una impronta fuertemente anclada en la estética de los ochenta. Los actores se expresan sin diálogos, jugando y bailando con el cuerpo, en una relación íntima con la música que narra el paso del tiempo.

“El baile versión argentina elige menos contar un país que componerlo, sabiendo que lo que pretende componer es una sociedad cuya pasión, cuya verdadera pasión, no es otra que descomponerse, naufragar, tocar fondo para después, en una euforia última, probar que no está muerta”, explica Pauls sobre la pieza.

En esa línea, El baile aborda la historia política de una forma no frontal, ingresando por medio de los vínculos que se definen entre el espacio, los movimientos y las situaciones. Trata de la Historia, pero a través de las historias minúsculas, que cada participante lleva dentro de sí mismo, casi a sus espaldas, en el contexto necesariamente colectivo del baile.

Temas de Charly García, Virus, Sumo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, El Mató a un Policía Motorizado, Miss Bolivia, Pibes Chorros, Gilda, Damas Gratis, Kumbia Queers y composiciones del maestro Osvaldo Pugliese, que interpretadas por los bailarines guían el desarrollo de la obra, suponen una deconstrucción de las danzas urbanas y populares de la Argentina: tango, escondido, chacarera, vals tanguero, chamamé, cumbia, cuarteto, zamba argentina, señalando que “la historia de un país o de una ciudad también es la historia de los cuerpos, de sus lágrimas, de sus cabellos, de sus pasos y de sus danzas”.