HADES EN DEMORA

  • UNA INSTALACIÓN DE LEILA TSCHOPP


LA INSTALACIÓN

Hades en demora es una instalación enmarcada en tres situaciones escénicas. En ellas, la pintura, el cuerpo en movimiento, la escenografía y la arquitectura se interpelan mutuamente, desafiando las jerarquías disciplinares y formales. 

Hades en demora se desarrolla dentro de un ambiente general disgregado que evoca los despojos de un territorio en guerra. No hay imágenes completas, todo está al borde de su propia disolución. De manera tenue y vaporosa, la iconografía remite a la muerte, pero no desde una lente centrada en el quebranto, sino más cerca de la simbología de Hades: una deidad oscura, difícil de conocer en sus intenciones, impenetrable, lacónica, invisible (pero no transparente), cruel pero melancólica. Hades es el ciclo de la vida, la fecundidad y la muerte. Es la noche negra que antecede al día, el hundimiento, los campos yermos, la diseminación de fragmentos. La violencia y la morada.

Personajes ajenos, ausentes, o presentes pero imaginarios. Formas vivas que conviven con espíritus, convocando experiencias pasadas sedimentadas; acciones dispersas en lo errático que nos acercan imágenes vívidas de este territorio en permanente amenaza de disgregación.