IMÁGENES DE UN ACONTECIMIENTO CLAVE DEL SIGLO XX

La ciudad partida

Las fotografías incluidas en la muestra de Lena Szankay constituyen un relato visual, personal y sensible, de un suceso trascendental del siglo pasado: la caída del Muro de Berlín. Además, sus imágenes acercan al espectador una vida en construcción, dominada por la extrañeza, la fascinación y la perplejidad que conlleva la experiencia migratoria en una ciudad dividida.

 

Szankay está unida a Alemania por diversos vínculos, pero el más definitorio es, tal vez, el de haberse ido a vivir a Berlín a finales de los ochenta. Llegó en mayo de 1989 empujada por el anhelo de encontrar su propia experiencia berlinesa después haber visto en Buenos Aires la película Las alas del deseo (Der Himmel über Berlin, en alemán) de Win Wenders. Mudarse a Berlín Occidental para estudiar fotografía pocos meses antes de la caída del Muro supuso empezar a ser la protagonista de su historia personal, determinada por una trama ambigua que la llevó a vivenciar uno de los momentos históricos más importantes del siglo XX, mientras atravesaba –cámara en mano– acontecimientos trascedentes de su propia vida.

  




Los años en Berlín estuvieron definidos, como toda vida migrante, por la constante adaptación. Primero, a la división de una ciudad atravesada por un muro, con dos sectores antagónicos y complementarios, unidos por el mismo idioma, pero con diferentes idiosincrasias. Después, a un infinito proceso de reunificación que empezó en noviembre de 1989 y determinó cómo serían los siguientes años: las construcciones y remodelaciones eternas, la negociación de acuerdos de convivencia, la creación de nuevos espacios. Lena formó parte de todo esto y lo registró día a día con su cámara. Las fotos que sacó en sus primeros años en Berlín durante su formación como fotógrafa constituyeron un diario de la transformación urbana, política y personal.

 

 

“Las fotos que sacó en sus primeros años en Berlín durante su formación como fotógrafa constituyeron un diario de la transformación urbana, política y personal”.


La atemporalidad nos atrapa. Estas fotos fueron hechas entre 1989 y 1994, pero no hay en ellas signos precisos de tiempo. Algunas pueden haber sido tomadas antes o después de la caída del Muro, porque el proceso de su demolición fue largo y significó un duelo. Vemos largas filas de personas en Alexanderplatz debajo de la torre de TV y también sobre del Muro, justo bajo las Puertas de Brandemburgo. Ambos lados, marcados por la complejidad de las consecuencias de una ciudad cohabitada por dos sistemas opuestos, estaban rodeados por grandes espacios vacíos con carromatos que servían como viviendas, a través de vías de trenes eternas y departamentos baratos con estufas a carbón que artistas y jóvenes del mundo hicieron suyos. 

 

 

“La fotografía fue la herramienta para procesar las vivencias en una ciudad única dentro de una situación histórica irrepetible”.

En todo Lena vio pura ficción: arquitecturas pensadas como escenografías de una película propia. Entre lo personal y lo histórico, entre el afuera y el adentro, en esos espacios ella y sus amigos vivían, trabajaban, se divertían. El departamento de Kreuzberg y el Görlitzer Park ya no iba a ser igual poco tiempo después. La fotografía fue la herramienta para procesar las vivencias en una ciudad única dentro de una situación histórica irrepetible.




(*) Doctora en Historia y Teoría de las Artes (UBA), Magíster en Curaduría en Artes Visuales (UNTREF), Licenciada en Ciencias Antropológicas (UBA) y Técnica en Realización Fotográfica (IMDAFTA).

 

Autor: Julieta Pestarino

+ info de EXOPLANETA BERLÍN 1989

INFORMACIÓN IMPORTANTE PARA EL DÍA DE LA VISITA: