DE PEHUAJÓ AL MUNDO: EL RECORRIDO DE UNA TORTUGA AUDAZ

Manuelita, el triunfo de la identidad

De la melancólica travesía en la canción a las alocadas aventuras de la novela y su exitoso paso por el cine, un repaso por las distintas facetas de Manuelita, el personaje creado por María Elena Walsh que logró unir lo popular con lo culto a través del disparate y la ternura.

 

Verdadera heroína de la lentitud, símbolo de resistencia poética frente a la prisa del mundo moderno, su lenta marcha no le impidió a Manuelita cruzar el océano y habitar el universo de manera soberana. Así también, lentamente, viene conquistando el espacio y el tiempo, esquivando estereotipos para convertirse en pilar de la educación sentimental de varias generaciones, y provocar una refundación del concepto de infancia en la literatura argentina. 

Víctima y sobreviviente de los mandatos de belleza impuestos, frente a la búsqueda de validación europea tan arraigada desde siempre en la clase media –y, digámoslo, también en buena parte de la intelectualidad argentina— al regresar tan arrugada como partió Manuelita termina aceptando su propia identidad, valorando su “caparazón-armadura” y su deseo de ser ella misma por sobre la apariencia siempre traicionera. 

Desde su publicación inicial en el álbum Doña Disparate y Bambuco (1962), Manuelita, la tortuga, sin dudas el personaje más famoso de María Elena Walsh, provocó una ruptura con la literatura infantil predominante de la época, de tono moralista y pedagógico. La autora defendía la idea de que la poesía para niños no debía tener un contenido didáctico: su objetivo era despertar la imaginación al unir lo popular con lo culto y el disparate con la ternura. 

Aunque hoy es el símbolo indiscutible de Pehuajó – la ciudad alberga varias estatuas de Manuelita en calles, plazas y hasta en estaciones de servicio— su vinculación con la localidad bonaerense surgió de casualidad tras una broma entre amigas. Parece que María Herminia Avellaneda, cineasta y productora de televisión, muy amiga de María Elena, visitaba con frecuencia la zona y repetía constantemente: “Vengo de Pehuajó”. Cansada de escucharla, la autora le prometió incluir el nombre en una canción, sin imaginar que se convertiría en su obra más difundida.

Manuelita, la canción, narra la travesía de la tortuga a Europa, motivada por el deseo de embellecerse para un tortugo que la espera, claro, en Pehuajó. (“¿qué podré yo hacer? / Vieja no me va a querer / En Europa y con paciencia / 
Me podrán embellecer”) Sin embargo, la historia encierra una melancolía particular: tras someterse a tratamientos estéticos en París (“La pintaron con barniz / La plancharon en francés / Del derecho y del revés / Le pusieron peluquita / Y botines en los pies”), el largo viaje de regreso la devuelve a su estado original, arrugada y vieja (“Tantos años tardó en cruzar el mar / Que allí se volvió a arrugar / Y por eso regresó / Vieja como se marchó”). 

A diferencia de la canción, que se centra en el viaje de “desilusión” estética a Europa, la novela destaca el espíritu inquieto de Manuelita y su capacidad de adaptación ante situaciones que desafían la lógica. Manuelita, ¿dónde vas? expande las aventuras de la célebre tortuga más allá de su conocido viaje a París. La historia comienza con Manuelita durmiendo en un rincón del patio, cuando la despierta un alboroto inesperado. A diferencia de otras tortugas, que inmediatamente se habrían escondido en su caparazón, su curiosidad la impulsa a salir para recorrer el mundo, e inicia una travesía por paisajes tan diversos como insólitos: visita una isla desierta que no tiene palmeras, pero sí un obelisco; se adentra en un bosque mágico habitado por duendes y otras criaturas maravillosas; y visita destinos tan disparatados como el interior de un cuadro en el Museo del Prado. Tras vivir estas alocadas y fantásticas aventuras, la tortuga regresa finalmente a Pehuajó, cargada de historias para compartir.

El impacto de Manuelita la tortuga en la cultura popular de los años 60 y 70 en Argentina representó un verdadero fenómeno, a la vez contracultural y comercial sin precedentes, que redefinió el consumo infantil de la época. Tras su debut en la obra teatral Doña Disparate y Bambuco, estrenada en abril de 1963 en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín y su posterior publicación en el libro El Reino del Revés (1965), el personaje trascendió el escenario para filtrarse en la vida cotidiana de las familias argentinas. Antes de Manuelita, los personajes de la literatura infantil raramente generaban un merchandising masivo. Manuelita fue la excepción: venta de discos con las grabaciones del dúo Leda y María, y las versiones solistas de María Elena Walsh, musicalizaron la mayoría de los hogares de la clase media en tocadiscos de la época, además de muñecos de goma, rompecabezas, juegos de mesa y hasta barajas. 

Desde entonces, Manuelita reinó durante décadas en el universo de personajes de María Elena como La Vaca Estudiosa, Doña Disparate, el Mono Liso, la Reina Batata o el Brujito de Gulubú. Hasta que finalizando el siglo XX, otro gran creador de personajes inolvidables, Manuel García Ferré, el gran maestro de la animación argentina, decidió llevar a Manuelita al cine. El film, candidato al Oscar como mejor película extranjera y durante años encabezando la lista de films con más espectadores de la historia del cine nacional, narra su ascenso como modelo en París y su romántico regreso a Pehuajó para casarse con su amigo Bartolito, además fusionar a los amigos nativos de la canción con apariciones especiales de las creaciones más famosas de García Ferré. 

Traducida a varios idiomas –inglés, francés, neerlandés, coreano, guaraní, hebreo y vietnamita, entre muchos otros— en la actualidad la creación de María Elena Walsh continúa su reinado y es valorada en el ámbito educativo por su capacidad para abordar la perspectiva de género y la diversidad. Manuelita, con su perseverancia y curiosidad, sigue representando un puente entre generaciones, recordándonos que la imaginación y la ternura siguen siendo herramientas poderosas para entender y transformar el mundo.

 

 

 

+ info de MANUELITA, MI CASA ES EL MUNDO

INFORMACIÓN IMPORTANTE PARA EL DÍA DE LA VISITA: