“GULUBÚ FUNDA NUESTRA PROPIA MITOLOGÍA”
Chacho Garabal psicólogo, comunicador, actor y gestor cultural, verdadero referente del teatro familiar, anticipa el estreno de esta puesta inspirada en los cuentos de María Elena Walsh.
En los mundos perfectamente imposibles es donde nos sentimos más a gusto. Siempre sucedió de esa manera, y es muy difícil que hoy por hoy los algoritmos tuerzan nuestro destino y nos lleven por otro rumbo. Tal vez por eso los mundos de María Elena Walsh siguen siendo, más que mundos inventados, fantásticos universos de rutina extrañada. Como las galaxias de la infancia, que nos permiten descubrir formas nuevas para todo lo conocido tantas veces como nos permita la imaginación.
“Los absurdos mitológicos de Gulubú, son bastante similares a los absurdos de nuestros bosques cotidianos”, dice Chacho Garabal, adaptador y director de Cuentopos de Gulubú, antes del estreno de la pieza en el Cine Teatro El Plata. “Esta obra es un viaje lleno de música, humor y poesía, que celebra el juego, la ternura y la magia de las palabras. Un espacio familiar para reír, emocionarse y cantar con el corazón”.
“Creer en Gulubú es abrazar al ridículo con ojos de imposible”, sostiene, “y recordar que la infancia es un país del-que si-me-acuerdo, porque nunca se va sino que se transforma y revive, siempre revive, cuando uno se anima a entrar a un bosque como el bosque de Gulubú, que no figura en los mapas pero que contiene a los héroes y heroínas que fundan nuestra propia mitología”.