"LOS PILARES DE LA SOCIEDAD”: PRÓXIMO ESTRENO EN EL ALVEAR
Con dirección de Jorge Suárez y un elenco encabezado por Martín Seefeld, Eleonora Wexler, Edgardo Moreira, Mara Bestelli y Pablo Finamore, comenzaron los ensayos de una pieza poco frecuentada de Henrik Ibsen.
Con estreno previsto para octubre en el Teatro Presidente Alvear, comenzaron los ensayos de Los pilares de la sociedad, de Henrik Ibsen, con dirección de Jorge Suárez, un elenco conformado por Martín Seefeld, Eleonora Wexler, Edgardo Moreira, Mara Bestelli, Pablo Finamore, Gerardo Chendo, Luis Longhi, Antonia Bengoechea, Agustín Suárez, Daniela Catz, Gilda Scarpeta, Susana Giannone, Fernando Sureda, Alfredo Castellani y Lorenzo Crespo, y la iluminación de Ricardo Sica, el vestuario de Laura Singh, la escenografía de Marlene Lievendagh y Micaela Sleigh, y la colaboración artística de Eduardo Gondell.
En Los pilares de la sociedad, Ibsen confronta los dilemas públicos y privados de un grupo de personajes de clase acomodada en la Noruega en el último cuarto del siglo XIX, donde el interés, la mentira y las apariencias dominan los alcances del bien común, al tiempo que se imponen a la vida privada de los individuos. En la ocasión, Jorge Suárez manifestó que “como decían los compañeros, esta obra de Ibsen -que se representó muy poco en el país, como esa versión de Roberto Villanueva en el ’86, en la sala Coronado del San Martín- es una denuncia que resuena de una manera particular porque es como si estuviéramos hablando de hace cuarenta, veinte, diez, cinco, un año, de hace dos meses… Los pilares de la sociedad es una obra que habla de esa línea de continuidad en la cosa gris, que hace pensar que el hombre es el único responsable de su destino”.
“Todo ese mundo que está por debajo de la obra”, continua Suárez, “me parece que es mucho más profundo y más atractivo que lo que en principio parece en una primera lectura. Sin alejarnos de la obra de Ibsen queremos acercarnos al melodrama al borde de la cachetada, al borde del desenfreno pasional, al borde del precipicio, para llegar dónde la denuncia nos trae al hoy, a eso de que nada cambió, y a descubrir que, si nosotros no cambiamos, no va a cambiar nada”.