JUICIO A HAMLET
Verdaderos profesionales de la ley sustituyen a los actores en Hamlet, continúe, una experiencia escénica en la frontera de lo real.
¿Cuáles son los límites de lo teatral? Nuevamente, es la cuestión que se plantean el director catalán Roger Bernat y el artista holandés Yan Duyvendak en Hamlet, continúe.
Jueces, abogados, fiscales y forenses son los protagonistas de esta propuesta en la que se juzga a Hamlet por la muerte de Polonio, mientras el público representa a un jurado popular.
A partir de la tradición anglosajona de los mock trials –juicios simulados que se practican a modo de concursos de elocuencia– la premisa es tan audaz como inquietante: reproducir un juicio penal completo y real contra el príncipe de Dinamarca, con una vuelta de tuerca radical: mientras los personajes de la tragedia de Shakespeare —el mismo Hamlet, Gertrudis y Ofelia— son interpretados por actores, el tribunal que los juzga está integrado por verdaderos profesionales de la justicia.
Hamlet, continúe busca provocar una reflexión sobre la subjetividad de la justicia, el peso de las normas sociales y la propia responsabilidad como ciudadanos dentro de la polis. Es, en última instancia, una invitación a cuestionar si somos capaces de reconocer el "teatro de la vida", cuando la libertad de un hombre —aunque sea un príncipe— está en juego.
Producción conjunta del Complejo Teatral de Buenos Aires con Paraíso Club de Artes Escénicas, Hamlet, continúe se presentará el 5 y 6 de junio en el Teatro Regio (Avda. Córdoba 6056)