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El repartidor está en camino

Martín Rejtman
Única función especial

Unica función especial de El repartidor está en camino, largometraje documental del realizador argentino que tuvo su estreno mundial en el prestigioso festival especializado Visions du Réel.

El jueves 18 de septiembre a las 20.30 horas tendrá lugar en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) una única función especial de El repartidor está en camino, largometraje documental del realizador argentino que tuvo su estreno mundial en el prestigioso festival especializado Visions du Réel, donde obtuvo el Premio Especial del Jurado de la competencia Burning Lights. La función está organizada por el Complejo Teatral de Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Cultura de la Ciudad, junto con Fundación Cinemateca Argentina.

 

“En un sistema que es habitual en el cine del director de Silvia Prieto y Los guantes mágicos, se sabe por dónde una película empieza pero es imposible saber para dónde irá. La deriva narrativa es el modus operandi tradicional de Rejtman en sus ficciones y lo ha sido también en sus documentales, especialmente en Copacabana, centrado en cierto modo en la vida y costumbres de inmigrantes bolivianos en la Argentina. El repartidor está en camino tiene, sí, como eje temático la experiencia de los venezolanos que trabajan como delivery en Buenos Aires, pero es un film sobre muchas otras cosas. En particular es un film sobre ese otro lado de las ciudades, esa zona inexplorada que nadie observa o bien que existe cuando poca gente la atraviesa. (…) En poco más de 80 minutos, Rejtman hace un retrato de dos ciudades –muy distintas en muchos aspectos, como queda claro en algunos recorridos de su cámara que ponen el acento en lo edilicio– y las conecta a partir de las experiencias de quienes vivían en una de ellas y ahora viven en la otra, en algunos casos añorando y en otros, no tanto”. (Diego Lerer, Micropsia Cine).

 

“Quizás el elemento que se resignifica de manera más evidente en esta nueva película de Martín Rejtman sea uno de los más característicos: la distancia. Aquella que mantiene con el sujeto filmado –fundamental a la hora de generar comicidad- y que, en tiempos de pandemia, se convierte en obligación. “Nos cuidamos entre todos, mantenga la distancia” reza el cartel de un negocio a medio cerrar, en la fascinante secuencia que narra el fin del día en el Abasto Shopping. Esa distancia a los sujetos filmados, que los engloba siempre dentro de un área de trabajo llena de líneas rectas, nos permite abstraernos y ver a los trabajadores como engranajes de una máquina que no se detiene nunca. Un eterno recorrido hacia delante que Rejtman filma siempre de perfil hasta que, finalmente, se escinde de la figura del repartidor y –en una sucesión de travellings a lo largo de los suburbios de Caracas– nos transporta hacia un barrio marginal. Allí, al igual que en aquella Buenos Aires donde tal vez emigren, los niños practican taekwondo. Disciplina, resistencia, fuerza: atributos para una juventud que será, aunque la amabilidad de la mirada de Rejtman nos haga más digerible verla, exiliada y dura”. (Andrés Brandariz, A sala llena).

 

un puma
Eurimages
San Sebastián
Sendfiles
FCA - Fundación cinemateca argentina

TODAS LAS FUNCIONES COMIENZAN PUNTUALMENTE EN EL HORARIO ANUNCIADO

 

El repartidor está en camino (2024)

Jueves 18 de septiembre, 20.30 horas

 

 

 

 

 

SINOPSIS

 

El repartidor está en camino es una película sobre los trabajadores de las apps de reparto. Durante la crisis del covid-19 los pedidos de reparto crecieron exponencialmente debido a la cuarentena. Hay momentos del día en los que la ciudad parece ser sólo suya. Un inmigrante venezolano recién llegado consigue una moto y empieza a trabajar como repartidor.

 

 

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

 

Argentina/Portugal/Venezuela, 2024

82 minutos

Color / Español

DCP 2K

 

Dirección: Martín Rejtman.

Producción: Jerónimo Quevedo, Victoria Marotta, João Mattos y Martín Rejtman.

Productores asociados: Joe Torres y Claudia Lepage.

Producción ejecutiva: Jerónimo Quevedo y Victoria Marotta.

Dirección de fotografía: Federico Lastra.

Montaje: Andrés Medina.

Dirección de sonido: Marcos Zoppi y Emiliano Biaiñ.

Asistente de dirección: Ignacio Ceroi.

 

Una producción Un Puma y Terratreme, en asociación con Tres, INCAA y Eurimages.

 

 

PALABRAS SOBRE LA PELÍCULA

 

Introducir un film significa siempre un desafío engañoso. ¿Qué decir (y qué no decir) antes de la proyección? ¿Cómo evitar destruir el misterio de la percepción de cada uno de ustedes? ¿Cómo colaborar con los caminos que ofrecen las imágenes? ¿Cómo introducir a su autor sin ser aburridamente didáctico? 

En el caso de El repartidor está en camino, de Martín Rejtman, estas preguntas se tornan incluso más importantes, porque se trata de una película precisa en su forma y libre en su estructura, con un ritmo inteligente y valiente que confía en la deriva, y que nos obliga a estar atentos, a observar con atención, pero también a confiar en su fluir y a dejarnos llevar. El repartidor… es un film que confía en la expresión fotográfica, en que las imágenes puedan revelar sentidos por sí solas, sin adornos manipulativos ni efectismos psicológicos. Como todo buen film, no es monotemático ni redundante; como toda interesante imagen, sus planos nunca parecieran estar ahí para ilustrar algo concreto; aunque siempre parecieran tener claro por qué razón están ahí, sus imágenes tienen siempre varias capas, nunca un único sentido. 

Si ustedes están familiarizados con el cine de Rejtman y han visto sus films, no necesitan que les diga que él se dedica principalmente a la ficción (como cineasta y como escritor), y tampoco necesitan que les recuerde que con El repartidor…” no es la primera vez que Rejtman se acerca a la forma documental: en 2009 hizo Copacabana, un acercamiento a (y retrato de) la comunidad Boliviana en Buenos Aires. 

Pero en caso de que alguno de ustedes sí estén viendo un film de Martín Rejtman por primera vez, quizás es bueno hacer un poco de historia: su primer film, una ficción filmada en 1991, tiene como título Rapado. En el inicio del film el protagonista es despojado de sus pertenencias: le roban la moto, el dinero y las zapatillas; tiene que caminar descalzo por una Buenos Aires nocturna. Algo así fue la austeridad que Rejtman le propuso al cine argentino en la década del 90: sin adornos efectistas, con una forma sobria y un tono seco, sin exageración psicológica. En los años previos a Rapado el cine argentino estaba ahogado en sentimentalismos, pretensiones simbólicas o narraciones industriales. Rejtman descubrió un horizonte nuevo y el cine argentino se lo agradeció. Fue el principio de una renovación estética y formal, relacionada directamente con una nueva manera de producir más austera. Para decirlo fácil: Rejtman mostró un nuevo camino y por eso se lo reconoce como un pionero del nuevo cine independiente argentino que surgió en la década del 90. 

Aún con variaciones y evoluciones, los films de Rejtman conservaron a lo largo de los años la gracia de su austera precisión. En el caso de El repartidor…, quizás no nos equivoquemos al decir que él confía fuertemente en dos elementos esenciales del cine: el encuadre y la duración del plano. En cada escena pareciera hacerse la eterna y simple, la definitiva pregunta: ¿Qué mostrar (lo cual equivale a decir: qué no mostrar) y por cuánto tiempo?

 

Alejo Franzetti

 

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