Ernst Lubitsch en América
Catorce films fundamentales del genial realizador alemán
Catorce películas fundamentales del cineasta alemán dirigidas durante su etapa estadounidense y producidas en el seno del sistema de estudios de Hollywood.
Del martes 30 de junio al martes 21 de julio se llevará a cabo en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) un ciclo denominado Ernst Lubitsch en América. La muestra está integrada por catorce largometrajes fundamentales del cineasta alemán dirigidos durante su carrera en el continente americano y producidos en el seno del sistema de estudios de Hollywood. El ciclo está organizado por el Complejo Teatral de Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Cultura de la Ciudad, junto con Fundación Cinemateca Argentina.
“Lubitsch fue siempre el menos germánico de los directores alemanes, así como Lang fue el más germánico. A los críticos de cine les obsesionaba tanto lo que traviesamente dejaba Lubitsch fuera de la pantalla, que nunca evaluaron adecuadamente lo que estaba dentro de ella. (...) En los años 30 hubo muchos imitadores de Lubitsch pero ninguno pudo penetrar más allá de las actitudes superficiales del maestro. El período alemán de Lubitsch abarca de 1915 a 1923 y el norteamericano de 1923 hasta su muerte en 1947, o sea que es tres veces mayor. Por tanto, Lubitsch, a diferencia de Lang y Murnau, es un director más norteamericano que alemán y así deberá ser evaluado, muy en particular después de 1933, por obras maestras un poco olvidadas como Rumbos de vida (1933), La viuda alegre (1934), Ángel (1937), El bazar de las sorpresas (1940), Ser o no ser (1942), El diablo dijo no (1943) y El pecado de Cluny Brown (1946)”. (Andrew Sarris, El cine norteamericano).
“En la pared de su despacho, justo frente a su mesa, allí donde cada vez que levanta la vista no tiene más remedio que verlo, Billy Wilder tiene colgado un cartel de casi dos metros de largo, en el que puede leerse: ‘¿Cómo lo habría hecho Lubitsch?’. No se trata del tributo al maestro, al que en varias ocasiones ha superado, sino de algo absolutamente claro y diáfano: de todos los directores que comenzaron a trabajar en el silente y que tuvieron que devanarse los sesos para encontrar formas de contar las cosas a través de la imagen sin tener que recurrir para todo a los anticlimáticos rótulos, de todos esos pioneros que poseyeron eso que Truffaut llamaba ‘el gran secreto’, Lubitsch fue el que supo, como ningún otro, utilizar tales recursos después de la llegada del sonoro y adaptarlos a éste de forma armónica, y no como una reminiscencia de trasnochados tiempos pasados. Lubitsch gustaba de adornar sus películas con pequeños hallazgos narrativos, la mayor parte de las veces soluciones visuales, que eran como elegantes atajos con los que resolvía problemas de narración, remataba escenas o dibujaba personajes. Esos momentos característicos y que eran su sello se conocen como el Lubitsch touch. Aunque el ‘toque Lubitsch’ era, ante todo, un estilo, un tono que impregnaba de principio a fin cada una de sus películas, y no solamente, la guinda de un pastel, esos momentos mágicos constituyen su firma". (Fernando Trueba, Diccionario de cine).

TODAS LAS FUNCIONES COMIENZAN PUNTUALMENTE EN EL HORARIO ANUNCIADO
Martes 30
A las 15 y 21 horas
La locura del charlestón
(So This is Paris; EE.UU., 1926)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Monte Blue, Patsy Ruth Miller, Lilyan Tashman.
Georgette y Maurice, una joven pareja dedicada al baile, flirtean constantemente. Un día acude a su departamento el doctor Paul Giraud, que reconoce en Georgette a una antigua novia.
“La mayor parte de la diversión que ofrece la película procede de la interpretación que hace André Beranger del neurótico y presumido bailarín Maurice, cuyo hilarante número apache, ‘La danza de la fruta prohibida’, procede de Nijinsky por mediación de Ruth St. Denis (...) Hay también algunos juegos escénicos secundarios muy hábiles en torno al bastón de Monte Blue, que le complica en un amorío, y un divertidísimo momento freudiano en el que sueña que el bastón acusador es introducido a la fuerza en su garganta. (...) Para el momento culminante de la película, Lubitsch pone en escena una elaborada secuencia en un salón de baile hecha con superposiciones múltiples al estilo impresionista de Slavko Vorkapich. La escena deja claro una vez más la maestría con la que maneja Lubitsch los grandes escenarios y las multitudes de extras, y representa uno de los saltos más audaces del cine mudo hacia el musical". (Scott Eyman, Ernst Lubitsch: Laughter in Paradise).
(67'; DM).
A las 18 horas
Mujer, guarda tu corazón
(Three Women; EE.UU., 1924)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con May McAvoy, Pauline Frederick, Marie Prevost.
Edmund Lamont, un hombre que tiene numerosas deudas, le hace la corte a Mabel Wilton, una viuda rica. Pero pronto desvía sus atenciones hacia la joven hija de ella, Jeanne...
“El argumento del film era tan viejo como el mundo: una viuda adinerada y su hija se enamoran del mismo hombre, aunque cada una ignora las andanzas de la otra (...) Lubitsch transformó este material en oro puro. En tanto que The Marriage Circle (también de 1924) se centraba en el tema del sexo, Mujer, guarda tu corazón se movía en torno a la doble temática del sexo y el dinero. Un contrapunto fugado sirve para dibujar el más triste de los dolores, el de la edad, que se apodera poco a poco de los seres. La película se abre cruelmente con una escena en que aparece la madre pesándose en una balanza muy blanca en el cuarto de baño de su casa. Una despiadada y penetrante fotografía la retrata contra un fondo de oscuridad clínica, como para aislar ese momento ansioso de la rutina cotidiana". (Herman G. Weinberg, The Lubitsch Touch).
(70'; DM).
Miércoles 1°
A las 15 y 21 horas
Mujer, guarda tu corazón
(Three Women; EE.UU., 1924)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con May McAvoy, Pauline Frederick, Marie Prevost.
(70'; DM).
A las 18 horas
La locura del charlestón
(So This is Paris; EE.UU., 1926)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Monte Blue, Patsy Ruth Miller, Lilyan Tashman.
(67'; DM).
Jueves 2
A las 15 horas
El teniente seductor
(The Smiling Lieutenant; EE.UU., 1931)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Maurice Chevalier, Claudette Colbert, Miriam Hopkins.
El teniente Nikolaus ‘Niki’ von Preyn se enamora de la violinista Franzi en Viena, donde se convierten en amantes. La situación se complica cuando el rey de Flausenthurm llega a la ciudad acompañado de la princesa Anna.
“La UFA había pedido a Lubitsch originalmente que dirigiera la versión muda de esta opereta (...) Cuando Lubitsch partió hacia Estados Unidos, la película fue encomendada al cineasta Ludwig Berger. Con el advenimiento del sonido, Lubitsch volvió a tomar en sus manos el proyecto que abandonó una década antes, decidido ahora a aprovechar al máximo la banda sonora de la música de Strauss. Comparada con el encanto sutil de la versión muda de Ludwig Berger (Ein Walzertraum, 1925), la versión de Lubitsch fue una atrevida ‘americanización’, pero poseía un gusto y una exuberancia entusiastas que habían pasado a ser características del americanizado Lubitsch. (...) La gran inclinación de Lubitsch por mostrar a la mujer como la agresora sexual, que comenzó con sus películas mudas hollywoodenses, cobró cuerpo en sus films sonoros; de ellos, los tres primeros presentaban a personajes masculinos que acaban como consortes reales... escogidos por la reina. Recordemos que también Erich von Stroheim, entre sus variadas inclinaciones, sentía particular interés por el mismo tipo de situación". (Herman G. Weinberg, The Lubitsch Touch).
(93'; DM).
A las 17.30 horas
Una hora contigo
(One Hour With You; EE.UU., 1932)
Dirección: Ernst Lubitsch, George Cukor.
Con Maurice Chevalier, Jeanette MacDonald, Genevieve Tobin.
El doctor André Bertier y su esposa viven felices hasta que Mitzi Olivier, una coqueta amiga del colegio de aquella, les hace una visita. Mediante intrigas, Mitzi consigue quedarse a solas con André e intenta seducirle.
“El inicio de Una hora contigo parece ilustrar la clandestinidad prometida por su título. Los dos personajes que se besan tan apasionadamente en el parque, provocando toda una operación de ‘limpieza’ de la policía, resultan ser marido y mujer. El espectador no se queda tranquilo: al estar casados, esos amantes resultan aún más provocativos. Aflora una sospecha: ¿no es demasiado hermoso para ser verdad? Ahí está el arte de Una hora contigo: hacer que nazca la sospecha, tanto en el espectador como en los personajes. (...) El cinismo de Lubitsch prevalece, parece ser, sobre el de Cukor, que figura en los títulos de crédito como realizador adjunto". (Jean Loup-Bourget, Eithne O'Neill, Lubitsch o la sátira romántica).
“El historiador del cine Barry Sabath, después de un cuidadoso examen de las declaraciones juradas de Cukor, estima que la aportación de Cukor a la película final consiste en su mayor parte en primeros planos aislados sin diálogos o tomas de pies subiendo escaleras, la clase de material que a menudo se deja para las segundas unidades o los ayudantes de dirección. Para bien o para mal, entonces, Una hora contigo es una película de Lubitsch". (Scott Eyman, Ernst Lubitsch: Laughter in Paradise).
(80'; DM).
Viernes 3
A las 15 horas
Ángel
(Angel; EE.UU., 1937)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Marlene Dietrich, Melvyn Douglas, Herbert Marshall.
Maria es la esposa de Sir Frederick Barker, aristócrata británico que hace tiempo que no le presta atención. Enfadada, se va a París sin decírselo a su marido. Maria conoce allí a Anthony Halton, un norteamericano con quien cena y visita los monumentos de la ciudad.
“Si Ángel evoca a Pirandello, como El bazar de las sorpresas evoca a Ferenc Molnár, ello se debe a que Lubitsch enseñó al cine norteamericano la importancia intrínseca que tienen las apariencias (Pirandello) y la indispensabilidad de las buenas maneras (Molnár). Lubitsch fue el último de los genuinos europeos; jamás veremos a alguien que se le parezca porque el mundo que cantó y celebró murió antes de que él muriera, en todas partes, excepto en su propia memoria en donde conservó lo mejor que tuvo y nos lo vertió". (Andrew Sarris, El cine norteamericano).
(91'; DM).
A las 17.30 horas
La octava esposa de Barbazul
(Bluebeard's Eighth Wife; EE.UU., 1938)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Gary Cooper, Claudette Colbert, David Niven.
Michael Brandon es un millonario malcriado y mujeriego que ha tenido siete esposas, todas atraídas por su fortuna. En una tienda de la Riviera conoce a Nicole de Loiselle, pero en un principio ella le rechaza. El caso es que Nicole, hija de una familia de nobles franceses venidos a menos, decide, a instancias de su padre, aceptar la proposición de matrimonio de Brandon.
“La mayor parte de La octava esposa de Barbazul está dirigida muy brillantemente. Las primeras secuencias, con Gary Cooper y Claudette Colbert intentando comprar cada uno la mitad de un pijama, acumulan los gags a un ritmo de ametralladora, rozando primero la vulgaridad, pero al final eludiéndola. Allí donde nuestros directores de comedia actuales se contentan con una buena frase, Lubitsch, mostrando su manifiesta superioridad sobre estos adeptos a la risa, amontona treinta triturándolas, dándoles la vuelta, repitiéndolas con un prodigioso sentido del cálculo. Una comicidad elástica que bota contra obstáculos, personajes y situaciones". (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano).
(80'; DM).
Sábado 4
A las 15 horas
Una hora contigo
(One Hour With You; EE.UU., 1932)
Dirección: Ernst Lubitsch, George Cukor.
Con Maurice Chevalier, Jeanette MacDonald, Genevieve Tobin.
(80'; DM).
A las 17.30 horas
El teniente seductor
(The Smiling Lieutenant; EE.UU., 1931)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Maurice Chevalier, Claudette Colbert, Miriam Hopkins.
(93'; DM).
Domingo 5
A las 14.30 horas
El pecado de Cluny Brown
(Cluny Brown; EE.UU., 1946)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Charles Boyer, Jennifer Jones, Peter Lawford.
La joven Cluny Brown trabaja como criada en una rica mansión inglesa. La vida como sirvienta es dura, pero sus días los alegra un refugiado checo, invitado de los dueños de la mansión, que ha huido del nazismo. Ambos se identifican como ‘almas desplazadas’, pero ella no quiere nada romántico con su agradable nuevo amigo.
“El pecado de Cluny Brown reúne a una colección de imbéciles que harían las delicias de Gustave Flaubert con un rigor casi fritzlangiano de risueño entomólogo. Lubitsch se divierte lanzando algunos perros locos para poner patas arriba esta sociedad cuya estupidez disecciona veinticuatro veces por segundo, descomponiendo la propia mecánica que había concebido y auto biografiándose una vez más a través del personaje de Charles Boyer (...) La mirada del cineasta en este film resulta más negra y sarcástica que despegada, mirada sobre los representantes de todas las clases sociales, empezando naturalmente por la aristocracia: cuando a Sir Henry Carmel le dicen que hay gente que intenta ‘construir un mundo nuevo y mejor’, éste se extraña: ‘¿Por qué?’. La inmensa originalidad de Lubitsch radica en el hecho de que las decisiones de su dirección son siempre dictadas por su visión del mundo, lo que le permite evitar recurrir a artificiales técnicas de construcción dramática, tan típicas en la mayor parte de las comedias. Anti manipuladora, la estética de Lubitsch no es más que una extensión de su visión de la vida". (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano).
(100'; DM).
A las 21 horas
El teniente seductor
(The Smiling Lieutenant; EE.UU., 1931)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Maurice Chevalier, Claudette Colbert, Miriam Hopkins.
(93'; DM).
Martes 7
A las 15 horas
Una hora contigo
(One Hour With You; EE.UU., 1932)
Dirección: Ernst Lubitsch, George Cukor.
Con Maurice Chevalier, Jeanette MacDonald, Genevieve Tobin.
(80'; DM).
A las 17.30 horas
Ángel
(Angel; EE.UU., 1937)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Marlene Dietrich, Melvyn Douglas, Herbert Marshall.
(91'; DM).
Miércoles 8
A las 14.30 y 21 horas
Ninotchka
(EE.UU., 1939)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Greta Garbo, Melvyn Douglas, Bela Lugosi.
Los camaradas Iranoff, Buljanoff y Kopalski han sido enviados a París para obtener dinero para el Gobierno ruso mediante la venta de las joyas confiscadas a la gran duquesa Swana, que vive en la capital francesa. Los tres camaradas se instalan en un hotel de lujo mientras los tribunales deciden quién es el verdadero propietario de las joyas. El Gobierno ruso envía a Nina ‘Ninotchka’ Ivanovna Yakushova a arreglar las cosas.
“Pese a todo su encanto, Ninotchka no deja de estar impregnada de una amenazadora sensación de catástrofe mundial. Un hilo de pesimismo recorre la obra de Lubitsch; según la descripción del crítico Enno Patalas: ‘El cine de Lubitsch no es un cine de rebelión. Pero sabe utilizar el movimiento inherente a las cosas, de modo que las lleva un poco más lejos hacia su propia autodestrucción’. En la época en que realizó esta comedia engañosamente ligera, los acontecimientos recientes le habían dado a Lubitsch razones incuestionables para mirar el mundo bajo una luz oscura e inquietante". (Ed Sikov, On Sunset Boulevard: The Life and Times of Billy Wilder).
“El mundo de Ninotchka está lleno de aristócratas inútiles, de ricos y pobres, de enfrentamiento sexual simbolizado por los papeles políticos. En realidad es el mundo de von Stroheim, pero en lugar de poner el acento en la morbosidad y la tragedia, Lubitsch las utiliza con humor e ingenio. (...) Ninotchka marca el inicio del mejor período de Lubitsch, en el que pasa revista con humor tierno y admirable los diferentes modos en los que la vida de la mente cede terreno ante la vida del corazón; el comunismo cede, no ante el capitalismo sino ante la cópula". (Scott Eyman, Ernst Lubitsch: Laughter in Paradise).
(110'; DM).
Sábado 11
A las 14.30 y 21 horas
El pecado de Cluny Brown
(Cluny Brown; EE.UU., 1946)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Charles Boyer, Jennifer Jones, Peter Lawford.
(100'; DM).
Domingo 12
A las 15 horas
Ninotchka
(EE.UU., 1939)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Greta Garbo, Melvyn Douglas, Bela Lugosi.
(110'; DM).
A las 18 horas
Ser o no ser
(To Be or Not to Be; EE.UU., 1942)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Carole Lombard, Jack Benny, Robert Stack.
La acción transcurre en Varsovia, durante la ocupación alemana. El profesor Siletsky, un espía al servicio de la Gestapo, está a punto de entregar una lista con el nombre de los colaboradores de la Resistencia. Joseph Tura, actor polaco, intérprete de Hamlet y esposo de María Tura, también conocida actriz, intentarán evitarlo.
“Un guion de Lubitsch no existe en el papel, y carece de sentido después de la proyección; todo sucede mientras vemos la película. Los desafío a contar el guion de Ser o no ser una hora después de haberla visto, o quizás después de verla por sexta vez: es realmente imposible. Los espectadores estábamos allí, en la oscuridad; la situación en la pantalla era clara y se tensaba al máximo al punto que, para tranquilizarnos, anticipábamos la escena siguiente recurriendo evidentemente a nuestros antecedentes como espectadores; pero Lubitsch, como todos los genios habitados por el espíritu de contradicción, ya había pasado revista a todas las soluciones anteriores para adoptar justamente la que no se habría elegido nunca, la impensable, la enorme, exquisita y desconcertante. Estallidos, sí, estallidos de risa porque al descubrir el toque Lubitsch la risa verdaderamente estalla”. (François Truffaut, Las películas de mi vida).
(99'; DM).
A las 21 horas
El bazar de las sorpresas
(The Shop Around the Corner; EE.UU., 1940)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Margaret Sullavan, James Stewart, Frank Morgan.
Alfred Kralik es el tímido jefe de vendedores de Matuschek y Compañía, una tienda de Budapest. A pesar de su timidez, Alfred responde al anuncio de un periódico y mantiene un romance por carta. Su jefe decide contratar a una tal Klara Novak en contra de la opinión de Alfred. En el trabajo, Alfred discute constantemente con ella, sin sospechar que es su corresponsal secreta.
“El bazar de las sorpresas es incontestablemente una de las obras maestras del cineasta. Como sinfonista en plena posesión y dominio de sus instrumentos, Lubitsch orquesta de forma diferente cada una de las características de los personajes (el empleado que sale huyendo cada vez que se le pregunta su opinión y del que se acaba viendo únicamente los pies) y sus encuentros y reencuentros, previstos o no, nos sorprenden una y otra vez. Dueño del espacio, Lubitsch controla los desplazamientos de sus héroes sin tomarles nunca como marionetas. Parece incluso como si se convirtiera en cómplice de sus ocultamientos y de sus trampas prolongando el juego hasta las primeras lágrimas para darles tiempo y ocasión a que se descubran. (...) James Stewart encuentra en esta película uno de sus mejores papeles de comedia y en Margaret Sullivan una compañera ideal. Como en El diablo dijo no, sus escenas, llenas de falsas apariencias y rupturas, traslucen un compromiso frente a sentimientos y personajes bastante raro en este cineasta de la ironía". (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano).
(94'; DM).
Martes 14
A las 15 y 21 horas
La octava esposa de Barbazul
(Bluebeard's Eighth Wife; EE.UU., 1938)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Gary Cooper, Claudette Colbert, David Niven.
(80'; DM).
A las 18 horas
Ángel
(Angel; EE.UU., 1937)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Marlene Dietrich, Melvyn Douglas, Herbert Marshall.
(91'; DM).
Miércoles 15
A las 15 y 21 horas
La viuda alegre
(The Merry Widow; EE.UU., 1934)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Maurice Chevalier, Jeanette MacDonald, Edward Everett Horton.
Sonia es una joven y rica viuda de Marshovia, pequeño país centroeuropeo del que controla la mitad de la riqueza. El país depende de que ella gaste su dinero en él, así que, cuando Sonia se traslada a París porque no logra encontrar marido, el rey envía al Conde Danilo a cortejarla y traerla de vuelta. Si no lo consigue, se le formará consejo de guerra.
“La partitura de La viuda alegre es una obra maestra y Lubitsch se muestra a su altura, adaptando sus estrategias de montaje al ritmo de la música. (...) El sentido de libertad, de película perfectamente sincronizada con las matemáticas musicales, resulta estimulante". (Scott Eyman, Ernst Lubitsch: Laughter in Paradise).
“La visión de La viuda alegre procura una especie de encantamiento puro: ante la épica coreografía, la suntuosa ambientación y el montaje de las canciones experimentamos una euforia que nunca volveremos a encontrar, incluso ante las mejores comedias musicales de los años cincuenta. El lirismo espectacular, el grandioso irrealismo era algo que Lubitsch manejaba tan bien como Busby Berkeley". (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano).
(99'; DM).
A las 18 horas
El diablo dijo no
(Heaven Can Wait; EE.UU., 1943)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Gene Tierney, Don Ameche, Charles Coburn.
Cuando muere a los 70 años, Henry Van Cleve va al Infierno, donde lo recibe un caballero bien vestido que le exige que confiese sus delitos. Henry comienza entonces a contar la historia de su vida...
“El diablo dijo no, obra milagrosa que es a la vez confesión y testamento. Al igual que su protagonista, Lubitsch recapitula su carrera, revive sus recuerdos. Film recuento, El diablo dijo no es a Lubitsch lo que La carroza de oro es a Jean Renoir; reflexión de un artista sobre su obra y remate de esa obra. Pasando con rara delicadeza, dentro de una misma escena, de la emoción pudorosa a la sátira burlesca y la crónica sonriente de inigualable justeza, El diablo dijo no dice más sobre las relaciones entre un hombre y una mujer que todas las películas de Antonioni juntas". (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano).
“En El diablo dijo no están presentes todos los valores materializados en la obra tardía de Lubitsch: la elegancia, el encanto, la belleza, el ingenio insolente de la mano de la trascendencia espiritual, y por encima de todo la idea de que el don de la risa da derecho a su poseedor a tener su propio código moral, su propia bondad particular y su propio pasaporte para los Campos Elíseos". (Scott Eyman, Ernst Lubitsch: Laughter in Paradise).
(112'; DM).
Jueves 16
A las 15 y 21 horas
El diablo dijo no
(Heaven Can Wait; EE.UU., 1943)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Gene Tierney, Don Ameche, Charles Coburn.
(112'; DM).
A las 18 horas
La viuda alegre
(The Merry Widow; EE.UU., 1934)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Maurice Chevalier, Jeanette MacDonald, Edward Everett Horton.
(99'; DM).
Viernes 17
A las 15 y 21 horas
Un ladrón en la alcoba
(Trouble in Paradise; EE.UU., 1932)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Miriam Hopkins, Kay Francis, Herbert Marshall.
Lily, una carterista que se hace pasar por condesa, conoce al famoso ladrón Gaston Monescu, quien a su vez se hace pasar por barón, y se enamoran. Casi un año después, Gaston roba un bolso con diamantes incrustados a la sensual viuda Mariette Colet, surgiendo así un inesperado triángulo amoroso.
“En Un ladrón en la alcoba la acción transcurre en Venecia. Un gondolero canturrea una romántica tonada. Pero descubrimos que lo que transporta en su barca no es una pareja de amantes sino... ¡basura! Lubitsch nos está diciendo que la película no es sobre la Venecia iluminada y visible que ve el turista, sino sobre uno de sus submundos. En este caso, el de los ladrones. (...) ¿Se puede contar más en menos tiempo y con mayor economía de imágenes y palabras? Ése era Lubitsch, el hombre de quien Billy Wilder, su más cualificado discípulo, decía que ‘era capaz de hacer más con una puerta cerrada de lo que la mayoría de los directores son capaces de hacer con una bragueta abierta’. Escribió Truffaut que Lubitsch ‘era un príncipe’. Pero Lubitsch, afortunadamente, nunca tuvo sangre azul, por muy principescas que fueran sus maneras. Lo que fue es el gran chef del cine. Adoraba cocinar películas y servírnoslas, de impecable smoking, en bandeja de plata, junto al mejor de los vinos de su bodega infinita. Nadie ha amado a su público más que Lubitsch. Ni antes. Ni después”. (Fernando Trueba, Diccionario de cine).
(83'; DM).
A las 18 horas
Rumbos de vida
(Design for Living; EE.UU., 1933)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Gary Cooper, Fredric March, Miriam Hopkins.
George Curtis, pintor, y Tom Chambers, autor teatral, que comparten un piso en París, conocen en un tren a Gilda Farrell, norteamericana como ellos y dibujante publicitaria. Ambos se enamoran inmediatamente de ella y, como Gilda es incapaz de decidirse por uno, deciden vivir un menage à trois.
“Los personajes de la obra teatral de Noél Coward, simpáticos y adinerados snobs europeos que creen que los únicos pecados posibles son carecer de gusto o ser aburrido, son sustituidos en la película por norteamericanos empobrecidos con actitudes igualitarias y animado parloteo, probablemente una de las razones por las que Lubitsch contrató al guionista Ben Hecht para la adaptación de Rumbos de vida. Los personajes de Lubitsch creen que hay que vivir de manera poco convencional porque es más divertido, mientras que los de Noël Coward viven como lo hacen porque esto les diferencia de las clases más bajas. Sin pretenderlo, Lubitsch estaba trazando las líneas generales de las screwball comedies que harían furor en el país aproximadamente un año después. La screwball comedy era un género por el que Lubitsch nunca sentiría demasiada simpatía si era llevado a su extremo; demasiado estridente, interesado en el ego y la competitividad más que en el sexo”. (Scott Eyman, Ernst Lubitsch: Laughter in Paradise).
(90'; DM).
Sábado 18
A las 15 y 21 horas
Rumbos de vida
(Design for Living; EE.UU., 1933)
Dirección: Ernst Lubitsch.
(90'; DM).
A las 18 horas
Un ladrón en la alcoba
(Trouble in Paradise; EE.UU., 1932)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Miriam Hopkins, Kay Francis, Herbert Marshall.
(83'; DM).
Domingo 19
A las 15 y 21 horas
Ser o no ser
(To Be or Not to Be; EE.UU., 1942)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Carole Lombard, Jack Benny, Robert Stack.
(99'; DM).
A las 18 horas
El bazar de las sorpresas
(The Shop Around the Corner; EE.UU., 1940)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Margaret Sullavan, James Stewart, Frank Morgan.
(94'; DM).
Martes 21
A las 15 horas
El bazar de las sorpresas
(The Shop Around the Corner; EE.UU., 1940)
Dirección: Ernst Lubitsch.
Con Margaret Sullavan, James Stewart, Frank Morgan.
(94'; DM).
info
- Funciones: Del 30 de junio al 21 de julio
- Valor de las localidades: Entrada general $ 9.000 Estudiantes y jubilados $ 5.000
- Dónde: Teatro San Martín, Sala Leopoldo Lugones (Servicio de aro magnético en cualquier ubicación)
- Dirección: Av. Corrientes 1530
IMPORTANTE
Ante la eventualidad de la suspensión de la función de un espectáculo, la devolución del pago de las localidades adquiridas en forma presencial se realizará a partir del quinto día hábil exclusivamente en la boletería del Teatro San Martín (Avda. Corrientes 1530).
Una vez comenzado el espectáculo no se permitirá el ingreso a la sala.
DESCUENTOS VIGENTES
Jubilados y estudiantes obtendrán un descuento en la compra de entradas sólo en forma presencial para el/la titular en la boletería del Teatro con la presentación de certificado y documento correspondientes. No es acumulable con otras promociones.
ENTRADAS PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD
Las personas habilitadas por la Ley 3.546 contarán con entrada gratuita, a la que podrán acceder sólo de manera presencial en la boletería del Teatro mediante la presentación del Certificado Único de Discapacidad (CUD) acompañado de documento y siempre que haya cupo disponible (2% de la capacidad de la sala).