L´UOMO DAL FIORE IN BOCCA E NELLA MIA CARNE (EPILOGO IN SETTE MOVIMENTI)

  • Luigi Pirandello

  • Versión Vincenzo Pirrotta



El espectador descubre poco a poco un diálogo sobre la muerte que consume lentamente a un hombre. El hombre habla de ello sonriendo, mientras espera el tren, como si fuera una conversación cotidiana. En esa sonrisa hay una carga de angustia que empuja al hombre de la flor en la boca al frenesí de conectarse con la vida de los otros para olvidar la suya, que está a punto de perder. Por eso hay una segunda parte, inédita: el cliente se va luego de la llegada del tren y se lleva con él la última broma del hombre de la flor en la boca. “Arranque el primer manojo de hierba que vea en el cordón de la vereda. No cuente cuántos hilos de pasto sean. La cantidad de hierba que tenga en la mano, será la cantidad de días que viviré”.