Ciclo de Conciertos de Música Contemporánea

  • Dirección: Diego Fischerman

  • 21 º Edición



La idea de la música contemporánea es conflictiva. De hecho, acarrea una historia de casi un siglo. Extraña contemporaneidad aquella que ya desde hace tiempo se encuentra en los libros de historia y extrañas vanguardias las que forman parte de los manuales y los programas de estudio de los conservatorios y universidades.
Y, sin embargo, esas palabras todavía tienen significado. “Música contemporánea” quiere decir algo que, en todo caso, se relaciona mucho más con cuestiones de estilo –y hasta de actitud frente al arte– que con ubicaciones temporales. No es necesario que algo sea contemporáneo –y tal vez ni siquiera que sea música, en un sentido estricto– para que pueda  considerárselo “música contemporánea”. Y por el contrario, mucha música efectivamente compuesta en esta época, jamás entrará en esa categoría.
El Ciclo de Conciertos Música Contemporánea (CCMC) del Complejo Teatral de Buenos Aires llega en 2017 a su edición número veintiuno. Y ha sido, a lo largo de su riquísima historia, uno de los constructores de esa noción. Una noción emparentada con la “nueva música” de los conciertos organizados por Juan Carlos Paz y con las múltiples actividades de divulgación encaradas por Gerardo Gandini a lo largo de su carrera. Y una noción a la que este Ciclo, por otra parte, actualizó poniendo en circulación nombres y estéticas más recientes. En su vigésimo primera edición, el CCMC continúa esa línea y es fiel a esa historia signada por las novedades. A 100 años de la Revolución Rusa y del futurismo –y de una cierta idea de futuro– mantiene la idea de que la música contemporánea es aquella que asume riesgos, que valora el inconformismo por sobre la rutina, que mantiene una relativa independencia con el mercado del espectáculo y que sostiene la concepción –aunque sea ilusoria– de que el arte y el entretenimiento pueden acercarse, seducirse y hasta tocarse pero no son lo mismo. Y lo hace con un especial énfasis en los encargos a compositores argentinos, en la puesta en relieve de algunos de los grandes intérpretes locales y en la pluralidad estética. Más de diez encargos de nuevas obras a creadores argentinos se unen a la presencia de algunos de los más destacados solistas y grupos de cámara del mundo para poner en marcha la tercera década de vida de un ciclo de conciertos que, esperamos, seguirá transformando las fronteras culturales de Buenos Aires.

Diego Fischerman
Director artístico del CCMC